Redacción Cronista
Naucalpan de Juárez, Méx., 1 de mayo de 2025 — En el marco del Día del Trabajo, el presidente municipal Isaac Montoya Márquez anunció un ambicioso proyecto de rehabilitación de la escultura Oda de Hierro, ícono de la identidad industrial de Naucalpan. La obra, creada en 1967 por el artista Eduardo Xochitiotzin, será elevada y restaurada para devolverle su visibilidad y dignidad, hoy opacada por un puente vial que conecta importantes avenidas como Luis Donaldo Colosio, Primero de Mayo y Gustavo Baz.
Ubicada a la entrada de la zona industrial, junto a la vía Gustavo Baz, la escultura —conocida popularmente como el Mono de Fierro— representa la fuerza del trabajo de miles de obreros que durante décadas forjaron el crecimiento económico del municipio. Naucalpan, recordó Montoya Márquez, aporta más del 17% del PIB estatal, colocándolo como líder económico en el Estado de México.
El proyecto no solo contempla el rescate visual de la obra, sino una intervención integral del espacio. Debajo de la estructura se instalará un centro cultural y comunitario, enfocado a la clase trabajadora, con talleres de capacitación, formación de oficios y actividades artísticas. En conjunto con el programa Transformando mi Espacio, se mejorará todo el entorno urbano con senderos seguros, iluminación y áreas verdes.
“Vamos a devolverle este espacio a quienes todos los días caminan por aquí. Este será un lugar seguro, digno y activo, que honre a la clase trabajadora que ha sido históricamente ignorada”, expresó el alcalde. Agregó que este rescate es parte de una estrategia más amplia para revitalizar Naucalpan Centro, El Molinito y Cuatro Caminos, que conforman uno de los nuevos Nodos de la Prosperidad, conectados mediante corredores seguros y proyectos culturales.
El gobierno local también busca formar lo que llamó los Triángulos del Bienestar, que enlazarán zonas clave como Naucalpan Centro, Los Remedios y Acatlán, mediante infraestructura segura, videovigilancia y patrullaje con 250 nuevas unidades. A ello se suma la descentralización administrativa a través de los OASYS, para acercar los servicios públicos a las comunidades.
Montoya Márquez subrayó que todas estas acciones son posibles gracias al manejo responsable de los recursos públicos. “Tenemos la obligación moral de hacer justicia social. Hoy, en Naucalpan, la prioridad son las grandes mayorías que por décadas fueron invisibilizadas”, concluyó.
La Oda de Hierro, construida con placas de acero donadas por empresarios locales, no solo es una obra monumental de 15 metros de altura, sino un testimonio de la vocación obrera e industrial que definió al municipio. Su rescate no es solo urbanístico, sino simbólico: una revaloración del trabajo y del trabajador como cimientos del desarrollo.




No hay comentarios:
Publicar un comentario